En España nos están mareando con tantas leyes educativas:
Ley Moyano (1857), LGE (1970), LOECE (1980), LODE (1985), LOGSE (1990), LOPEG (1995),
LOCE (2002), LOE (2006), LOMCE (2013)… ¡Y eso que no se aplicaron todas!
¿Significa esto que estamos insatisfechos con la educación
que recibimos? Me pregunto qué habría que hacer para que podamos ofrecer una
educación de calidad. Por lo que parece cambiar la ley y el currículo cada vez que se
cambia de gobierno no da buenos resultados.
Para que los cambios sean reales deberíamos plantearnos esta
pregunta: ¿Qué fue primero: el huevo o la gallina? En otras palabras: ¿Qué
tiene que ser primero: el cambio curricular o el cambio en la forma de enseñar?
Creo que la respuesta es bastante evidente. Aunque sea por
descarte… Si hasta ahora cambiar/ modificar/editar/reescribir/inventar/crear el
currículo no ha servido para que España sea la hermana pequeña de la muy admirada
Finlandia, la otra opción que nos queda es, efectivamente, CAMBIAR LA FORMA DE
ENSEÑAR.
Para el profesor lo fácil sería ir a clase, dar su discurso
e irse. De esta forma el alumno aprendería todo de memoria (no hay necesidad de
entenderlo), repetir lo que ha dicho el profesor y olvidarlo todo al irse. Pero,
¿es esto un aprendizaje pertinente para el alumno?
Afortunadamente, hace unos
años empezó a hablarse de las COMPETENCIAS. Las competencias son una serie de conocimientos
y habilidades (como la comunicación o la colaboración) que se desarrollan de
forma transversal en todas las materias.
No vale con transmitir conocimientos a los alumnos, el profesor
tiene que ser facilitador o un guía para los alumnos, siendo estos quienes
construyen sus propios conocimientos. ¿QUÉ?, ¿CÓMO? y ¿PARA QUÉ? son las
preguntas imprescindibles que tiene que hacerse el docente para preparar las
clases. De esta forma se pretende motivar a los alumnos, fomentar su curiosidad
y que vayan construyendo y desarrollando nuevos conocimientos de una forma cada
vez más autónoma. Sin embargo, para tener éxito, es absolutamente necesario que
el profesor conozca los intereses de sus alumnos. Si no, será muy difícil construir entre
todos un aprendizaje significativo para los estudiantes.
Comentarios
Publicar un comentario